El tránsito del arte latino; limeño en particular…

El arte latinoamericano transita una ruta de replanteamientos constantes desde lo conceptual y formal, lo que permite a la vez una reformulación de toda la cartografía sociocultural representada y asumida como categorías políticas. Si bien en años atrás las críticas y comentarios culturales acerca de esta parte del mundo optaban por el uso del término periférico, para catalogar al mismo; cierto es que cada vez más se habla de un empoderamiento del arte en esta zona, y por ende el surgimiento de nuevos centros rectores.

En todo caso ha servido de mucho la definición de identidades, herencias y valores, como ejes temáticos centrales en las producciones artísticas, para mostrarnos con otro rostro a esa parte del mundo reconocida como hegemónica y autocéntrica, cuando en verdad cada zona posee su propio y auténtico tronco amén de influencias, estereotipos y legitimaciones reconstruidas a partir de renovadas cosmovisiones.

Debo reconocer que no he tenido un amplio – menos sistemático – acercamiento al arte contemporáneo peruano. Salvo las lecturas realizadas en medios como Arte Cubano y una que otra página cibernética, no he encontrado fuentes que lo permitieran. Hoy, que me acerco a la obra del artista Joseph de Utia, reconozco que hay mucho por descubrir de los discursos y medios artísticos instituidos en nuestra América, a la vez que promocionarlos por lo que en sí mismo valen.
Oriundo de la ciudad peruana de Lima, Joseph de Utia (miembro fundador del colectivo Poetarte) desde que inició a definir su vida profesional, tuvo la certeza que sería en torno a las artes. Graduado de Diseño Gráfico dedicó mucho tiempo a la publicidad, para después entregarse definitivamente a la creación que al decir de él “es una de las mejores maneras de reflejar los problemas sociales, como un compromiso primero”. Con una obra vasta ha experimentado a partir de la nueva figuración y el suprematismo – corriente del arte derivada del cubismo – y posteriormente desde el pop art, para convertir sus discursos en denuncias sociales o desde mi juicio, en un ideal de sociedad y de hombre actual que anhela impere.

La Serie Homenaje al Quijote se inscribe como sus primeros pasos dentro de las artes, y con ella valida un interés insistente en dejar manifiesto el todo por la parte al proyectar una obra cargada de la influencia de Kazimir Malévich; siendo así Utia se concentra en la poética de toda una imagen con la que reconstruye varios discursos, apelando sin dudas a una activa visualidad sobre obras con una impronta por demás simbólica. Si bien y de manera obligada la imagen quijotesca es identificada al personaje de Cervantes, Joseph de Utia la resemantiza para ofrecer un Quijote común, de hoy, cercano al hombre de a pie, ese mismo que encuentra obstáculos a cada paso y sin embargo no se detiene. La fuerza de esta serie radica justamente en los elementos que identifican al personaje central, en muchos casos apenas esbozado por líneas rectas que conforman rectángulos, por siluetas que en algunos casos recuerdan arlequines quienes más que el uso de la lanza eligen un golpe sagaz.

La obra de Utia por otra parte es reflejo de su voracidad por conocer la cultura universal, la que ha absorbido para llevarla hasta lienzo. La Serie dedicada a la vida y obra del escritor inglés Oscar Wilde es una suerte de pasaje plástico de los momentos vividos por el autor de El ruiseñor y la rosa y El cumpleaños de la infanta, a su vez la recreación de sus historias pudiera considerarse una muy válida intertextualidad con una factura muy cercana a los cánones del cartel y la gráfica. Sirva ver el óleo Oscar en la cárcel donde la connotación de un discurso mínimal, es sustancialmente manifiesto al semejar la bandera inglesa tras las rejas.

Joseph de Utia es un artista prolífero, experimental, audaz, que prefiere la alusión constante de cuanto enfrenta a diario. Sus ensayos desde el arte pop lo catapultan además, como un creador nada silencioso y sí urgido de hablar acerca de lo socio - político, lo contemporáneo a partir de una iconografía derivada de portadas antiguas, las que manipula y replantea para conseguir tramas actualizadas y reivindicativas para el reconocimiento de identidades propias como Portada árabe o Fin de la guerra.

Si me pidieran que valorara su obra dijera limpieza en el dibujo y certeza del color. Con ello este artista peruano se erige con una profunda identidad propia, a partir de lo más universal. Y bien vale la pena.

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.Lucha con el molino


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.Óscar en la carcel

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.Óscar y Bossie


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.Portada árabe


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.Portada fin de la guerra
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Quijote con espada
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.Quijote violinista


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.Retrato Lord Henry


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Silueta de Quijote


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