El éxodo de Google Reader

1. Esta semana nos enteramos de la próxima desaparición de Google Reader, programada para el primero de julio. Si nunca usaste Google Reader ni nada parecido la tuya no es una situación rara. Por ejemplo, en 2011 en los Estados Unidos sólo el 6 por ciento de los que estaban conectados a internet lo hacían. Y si lo usabas tampoco es una situación tan desesperada, hay bastantes alternativas a Reader y Google facilita la migración a éstas con Takeout.

En pocas palabras, Google Reader servía (o sirve, hasta julio) para estar al tanto de cada entrada en los sitios y blogs que te interesan, y también para leer esas entradas sin la publicidad y diseño barroco de su sitio de origen. La migración a otras alternativas se cuenta en cientos de miles de usuarios (Fast Company, The Next Web), podemos suponer que a Google ya no le interesa nada que no se cuente en cientos de millones.

Yo probé las recomendaciones de CNET y Life Hacker y me quedé con Feedly (y Netvibes, por si las moscas). Esto no significa que recomiende esas dos opciones como las mejores para ti, toma en cuenta que esto lo está escribiendo un tipo con alergia a los teléfonos de cualquier variedad.

2. Si Google Reader te empezó a interesar esta semana, luego de tantas notas sobre su final, hay algo que me gustaría comentarte. En muchas de esas notas aluden a sus usuarios como information junkies y adictos a las noticias. Para lo que mejor me ha servido Reader es para seguirle la pista a autores (o creadores de contenidos, si queremos seguir con la jerga de esos artículos) que publican ocasionalmente, a veces sólo unos párrafos que me parecen más valiosos que el río de información que corre en todo momento.

Es posible que no quieras saber cada novedad sobre del mundillo del rock, pero sí leer lo que Kiko Amat escribe sobre él, o cada detalle sobre las descargas gratuitas pero sí lo que Lawrence Lessig dice sobre el tema. O mi categoría favorita, "ese tema que no me interesaba y al que no le entendía pero este fulano escribe genial sobre eso". En cualquiera de esos casos las alternativas a Google Reader te pueden ser de utilidad sin que seas ningún information junkie.

Para más detalles sobre la historia de Google Reader asómate a esta nota que Rob Fishman hizo en diciembre de 2012: Google's Lost Social Network.