Londres se divierte con su legado, otoño 2013.

Hace poco me preguntaron que cuál de todas era la mejor semana de la moda: Nueva York, Milán, París o Londres. Considerando un momento la respuesta, vi que no podría decidirme... cada una tiene personalidad única y juntas componen todo el mes de la moda cubriendo distintos parámetros. París con toda su tradición y conocimiento estaría poco balanceada si no existiera el arrebato de la semana de Londres.

Después de Nueva York, la capital británica es un respiro en el mes de la moda antes de seguir con Milán. Londres siempre es divertido porque se toma en serio su compromiso con un diseño que no lo es, es el primo ruidoso que siempre llega a las reuniones familiares con una anécdota nueva.

El show de Orla Kiely, otoño 2013. Las modelos como secretarias presentando la colección.

A pesar de tener marcas con un patrimonio de 100 años como Burberry o Pringle of Scotland, London fashion week es cuna de talentos emergentes que diseñan con la mira puesta en el futuro y sin atarse mucho al pasado. No obstante, otoño 2013 difiere un poco de esta línea, los diseñadores se concentraron en introducir elementos masculinos al vestuario de la chicas, sin restarles delicadeza y creando un uniforme tan sencillo como clásico.

El chico prodigio de Inglaterra, JW Anderson se divierte cambiando géneros y los presenta para su colección de otoño donde las chicas usan túnicas de piel hasta la rodilla, colores básicos (a excepción de un único estampado de graffiti) y cortes que reducen al mínimo las piezas. La parte sexy viene de un trío de minifaldas con una franja de color adherida que da la idea de un diseño más tridimensional.

Anderson no tiene miedo a mostrarse muy moderno o nostálgico, decide que lo que se necesita hoy en día es presentar una nueva idea y él lo traduce a la mezcla de géneros.

J.W. Anderson, otoño 2013

A pesar de ser una marca joven, Simone Rocha ya se caracteriza por ser ultra femenina; con pocos shows y bastante ingenio presenta otoño sin faltar a esta premisa y añade refinamiento con sentido del humor. El color rosa del principio del desfile, es casi una broma sobre el cliché femenino con un diseño bastante simple y funcional. Lentes forrados, cursis tocados en el cabello y grandes olanes laterales crean una colección para una chica inteligente y al mismo tiempo delicada.

Simone Rocha, otoño 2013

Siguiendo con el sentido del humor, Ashish Gupta y su marca Ashish es de mis favoritos de esta semana, el diseñador se olvida de sutilezas en el mensaje (tiene una camiseta que lee: “Estoy teniendo un día de mierda, gracias”) y se va directo a la broma.

Pareciera que su mensaje es no tomarse nada muy seriamente, pero Gupta no descuida su arte, otoño 2013 está lleno de patrones que de lejos parecen ordinarios pero viendo de cerca notas que están compuestos por un mosaico de lentejuelas acomodadas a la perfección.

Ya fuera capturas de pantallas o tartanes antiguos, el diseñador los reinterpreta en lentejuelas y los presenta en vestidos holgados. Más que innovar en silueta, Ashish va por el uso de materiales de manera irónica y muy divertida.

Ashish, otoño 2013

En Burberry Prorsum todo era acerca de la textura. Para otoño, Christopher Bailey olvidó las telas metálicas y dio paso al caucho en faldas y trench coats como una elegante membrana que cubría la pieza clásica de la marca. Con patrones de corazón (que creo tendrá bastante aceptación en su clientela), animal prints y detalles de metal, Burberry no se reinventa pero sí presenta una cara más fresca.

Burberry Prorsum, otoño 2013

Por su parte, Mary Katrantzou reduce las texturas al mínimo y dedica su colección a sus ya conocidos estampados, solo que está vez, estos también son reducidos hasta quedar como postales de los viajes de la misma diseñadora.

Mary Katrantzou, otoño 2013

Hablando de clásicos y refinamiento, Emilia Wickstead personifica al 100% esta parte de Londres; la colección pareciera pensada para que miembros de la realeza la usaran en su rutina diaria: pantalones a la cintura que hacían énfasis en las caderas, abrigos sobre faldas redondas, y mini vestidos embellecidos que a pesar de su largo no dejaban de ser propios para una dama.

Emilia Wickstead, otoño 2013

Topshop Unique presentó su colección más madura hasta la fecha en (nada más y nada menos que) el Tate Modern. Richard Nicoll, Paul Smith y Roksanda Ilincic se fueron por la chica conservadora con aprecio por el traje sastre y los colores brillantes contrastados con pálidos. Meadham Kirchhoff y Louise Gray no fallaron como los más excéntricos de la semana.

Topshop Unique, otoño 2013

Meadham Kirchhoff, otoño 2013

Louise Gray, otoño 2013

Londres nos dice que no hay que olvidar de donde venimos, pero tampoco perder la vista de a donde nos dirigimos.

Fotos de Vogue.com, Stylebistro, style.com, BOF, Garance Doré, My Fashion Life.