Los diez mandamientos de Bertrand Russell
Debería decir, quizás, sir Bertrand Russell, porque pocas personas como este filósofo, escritor, matemático y todólogo inglés han merecido un título de nobleza, en su caso la nobleza de la inteligencia, practicada de manera implacable durante casi un siglo.
Russell (1872-1970) fue una auténtica luminaria que escribió muchos libros sobre muchos temas. Escribió por ejemplo una historia de la filosofía occidental escrita sin pretensiones y sin rebuscamientos. Escribió mucho sobre la ciencia y su potencial para la humanidad. Escribió muchos ensayos y textos sabrosos, pero debo confesar que mi favorito es un libro llamado Bertrand Russell responde.
En esencia, el libro es una colección de cartas escritas a Russell, junto con las respuestas del filósofo, un pensador, que no lo olvidemos, ganó el Premio Nobel ¡de Literatura! Por algo sería. Todas las respuestas son agudas, algunas son humorísticas y evidencian que Russell respetaba hasta a sus críticos más necios.
Pero no me había topado con una de sus aportaciones interesantes: un decálogo sobre la educación. Aparece en su artículo “La mejor respuesta al fanatismo: el liberalismo”, publicado en The New York Times Magazine el 16 de diciembre de 1951, y comienza con una oración sencilla:
“Quizás la esencia de las perspectiva liberal pueda resumirse en un nuevo decálogo, que no aspira a reemplazar el antiguo, sino sólo a complementarlo. Los Diez Mandamientos que, como maestro, yo desearía promulgar, podrían expresarse así”. Y en seguida viene el decálogo.
No hay espacio para reproducirlos aquí. Remito a las lectoras curiosas a una versión de ellos en español en el recomendable blog llamado “Recuerdos de Pandora” (http://bit.ly/IUroHq). Y un texto delicioso acerca de Russell en general nos lo ofrece esta semana María Popova, autora de los “Brain Pickings” (http://bit.ly/13jLXEj). Les dejo aquí sólo el texto del octavo mandamiento: “Disfruta más con la discrepancia inteligente que con la conformidad pasiva, pues si valoras la inteligencia como debieras, aquélla significa un acuerdo más profundo que ésta”. Vale.