El próximo viernes 22 de febrero celebraremos un natalicio más del fundador del movimiento scout, motivo por el cual reproducimos fragmentos significativos de Semblanzas de Baden-Powell, libro (hoy inconseguible) publicado en 1982 por la Editorial Scout Interamericana cuando tenía su sede en la ciudad de San José, Costa Rica.
La obra reúne las ponencias leídas 25 años atrás en la sesión inaugural de la IV Conferencia Interamericana de Escultismo, celebrada en Río de Janeiro el 22 de febrero de 1957, para conmemorar el centenario del natalicio de B-P. Su importancia radica en disertar sobre el homenajeado desde diversos ángulos para ofrecer un mosaico de su vida y obra, que aquí compartimos.
El contacto directo con pueblos de civilización y costumbres extrañas, con climas y condiciones de vida exóticos, le dieron el primer medio para juzgar el valor humano, produciéndole en su espíritu un sentido universal, mejorado por su profesión militar, que habilita al jefe a ver en sus hombres, apenas hombres, unidos por el sentimiento del deber y por el espíritu de camaradería.
Hugo M. Bethlem (Brasil), “Baden-Powell, el militar”
Miró este mundo como lugar de trabajo, como taller, como campo de cultivo donde cada hombre tiene una función que realizar, una siembra que hacer, una vereda que abrir, pero todo hecho con gozo, alegremente, sin fastidio ni tedio sabiendo que trabaja en plan de colaborador de Dios, como instrumento suyo; así los que conocen la vida y actividades scouts, sus grupos, sus acciones, saben que todo se hace alegremente; gente uniformada pero no militares, gente alegre pero no indisciplinada, gente en fin observadora, cauta, servicial y noble, sal de la tierra, lumbrera del mundo.
Manuel Sanabria (Cuba), “Baden-Powell, el religioso”
Él, que se interesó por conocer la maravillosa vida del mundo animal; él, que aspiró el aroma de las plantas y el viento perfumado de bosques y selvas; él, que, admirando la belleza de cielos radiantes, nos hizo conocer la ruta de las estrellas; él, que supo de aguas esmeraldas de muchos mares y conoció litorales de muchos países y nos interesó por las enseñanzas que, para la vida diaria, nos ofrecen muchas de ellas.
Luis Pezoa Guzmán (Chile), “Baden-Powell, el viajero”
Veía la obra de Dios en la naturaleza y ya dice en Guía para Jefes de Tropa: “la vida al aire libre es la clave del éxito y es por ello que el escultismo existe…”.
Adolfo Thevenin (Argentina), “Baden-Powell, el escritor”
Al regresar a Inglaterra vino definitivamente la creación del Movimiento Scout y saliendo de sus primeros balbuceos vino la creación del libro Escultismo para Muchachos cuya ilustración le llevó horas de febril trabajo. Al crecer el movimiento logrando la aceptación en todo el país y al extenderse paulatinamente a los demás países, hubo la necesidad de la creación de más libros, revistas, etc., por lo que desde entonces sus dibujos fueron ya siempre encaminados y tuvieron sus motivos en el Movimiento Scout.
Jorge Toral Azuela (México), “Baden-Powell, el artista”
B-P fue uno de los más destacados propulsores del muy conocido aforismo latino, “La Unión hace la Fuerza”, y por ello luchó para que la misma se fomentara en una forma mejor al través de los propios Scouts, sirviéndose del espíritu de grupo y propiciando el ánimo de cooperación.
Domingo Romeu Jaime (ex presidente del Consejo Interamericano de Escultismo), “Baden-Powell, el pacifista”
Su gusto por la vida al aire libre y su espíritu inventivo, siempre atento para mejorar el método, son también dos aspectos relevantes de una personalidad que él, sin cesar, dedicó por toda la vida al servicio del Movimiento.
Jean Salvaj (ex miembro del Comité Internacional de los Boy Scouts”, “Baden-Powell, el scout”
Su escuela de vida fue la del soldado, la del dirigente, la del altruista, la del creyente. Es la escuela del deber que se ama, la de la responsabilidad que se vive, la de la satisfacción que se disfruta, la de la Fe que se defiende.
Agustín G. Lemus (México), “Baden-Powell, el educador”
De la utilización intensiva del Cuerpo de Cadetes en misiones complementarias en plena guerra, surgió la convicción para Baden-Powell de apelar a la capacidad de acción de los jóvenes, a su sentido innato de heroísmo, aventura y romance y confiar en su propia responsabilidad. Fue tal vez, la primera experiencia del “Sistema de Patrulla” que vino a ser más tarde “la característica esencial del Movimiento Scout”. En el libro Guía para los Jefes de Tropa Baden-Powell escribió: “Es el Sistema de Patrulla que ‘hace’ la tropa y por esta razón todo el Escultismo consiste y se apoya en un real esfuerzo de cooperación”.
Hugo M. Bethlem
Él está donde se encuentre una Manada de Lobatos, donde esté trabajando en un campamento una Patrulla de Scouts; donde se sienta el calor de una fogata de Rovers. Ahí alienta el espíritu de ese gran visionario que fue B-P; de ese hombre que fue siempre GENERANDO BUENOS PENSAMIENTOS, CULTIVANDO BUENOS SENTIMIENTOS, REALIZANDO, CON CONSTANCIA E INTELIGENCIA, BUENAS ACCIONES; de ese hombre que estará siempre a nuestro lado con su obra perdurable, porque su espíritu sigue viviendo entre nosotros.
Luis Pezoa Guzmán
Con Escultismo para Muchachos hizo popular su descubrimiento del mundo de los niños. Penetró profunda y exhaustivamente dentro del tesoro maravilloso y funanbulesco, con las TRES ESES:
Sencillez-Simpatía-Sabiduría
Adolfo Thevenin
En casi todos los dibujos, caricaturas, etc., en que él nos dejó claramente expresada su opinión, notamos que va siempre encaminada a la exaltación de las cualidades eternas de Hermandad, Alegría y Amor a nuestros semejantes y a las obras de Dios.
Jorge Toral Azuela
La figura eminentemente humana de Baden-Powell, como Pacifista, se nos muestra al poder apreciar lo que vale y significa el mejor trato y cuidado que se le puede dar en todas partes a los niños y a los jóvenes precisamente; fomentando el vivísimo sentimiento que late en los mismos y la expresión del amor genuino que los hace al propio tiempo ser amados en todos sus instantes.
Domingo Romeu Jaime
Es por esta razón que nosotros no debemos jamás olvidarlo y él fue quien muchas veces lo repitió: que el Escultismo, en todas sus manifestaciones, es y debe continuar siendo una actividad al aire libre.
Jean Salvaj
Baden-Powell prefería llamar al Escultismo “juego” y no método. Así, desde el título, sentó las bases de su obra: se trataba de aprender el juego de la vida con las reglas más puras y las metas más elevadas, movido por el espíritu y preparado por el adiestramiento.
Agustín G. Lemus
Llamadas de silbato
AGUAFIESTAS: Al final, me quedé esperando el alud de burlas e improperios que, hasta ahora, solía propiciar la sola mención del homosexualismo dentro de los scouts (¿alguien se acuerda de los manoteos que propició años atrás, al inicio de este blog?). Agradezco las opiniones argumentadas sobre el tema aquí expresadas ―incluidas las que están en contra, dignas de consideración―, aunque tal parece que terminaron por intimidar a los “radicales”. O igual nos mandaron a la goma por aburridos. Igual… MÁS SOBRE LIBERTAD DE EXPRESIÓN: “Así no se maneja un blog, estás echando a perder una gran espacio de expresión para los scouts, convirtiéndolo en un vertedero de basura”, le dije a Frisley en medio de la plancha del Zócalo donde me lo encontré meses antes de iniciar este espacio cibernético. Por entonces, él administraba un “popular” foro caracterizado por toda clase de insultos y bajezas lanzadas desde el anonimato, enfocados al principio hacia la dirigencia nacional de la Asociación, aunque para entonces ya salpicaba para todos lados. Se lo dije en buena onda, lo juro por el Osito Bimbo. “Así es la libertad de expresión”, me respondió con una sonrisa, dizque haciéndose el ingenioso. “¿Ah, sí? Muy bien, procedo entonces a ‘expresarme’ en este momento: eres un pendejo”. La sonrisa se le congeló en el rostro, y todos los que estaban a nuestro alrededor se quedaron helados, mirándonos. “¿Es tu forma de concebir la libertad de expresión, ¿no?”, le respondí aquella última ocasión que nos dirigimos la palabra. Ahora reconozco que fue injusto adjudicarle a su “lógica” mi opinión sobre su persona, por una sencilla razón: se la dije en su cara y no desde el anonimato que facilita internet. ¿Le tendré que ofrecer una disculpa? (18/feb/13)