Cheryl Santos
Desayuno Sin Diamantes
Nacida en Monterrey, Nuevo León, pero viviendo en la Ciudad de México, Cheryl es una chica fácil que se deja manosear por la moda.
Sale el primer look de la pasarela de Rodarte de otoño 2013, la modelo Nadja Bender camina enfundada en negro con unos pantalones cortos (o en su defecto, bermudas largas) de piel grabada encima de un leotardo y joyería de alambre de púas; al momento en que sale a pasarela este atuendo es publicado cientos de veces en Instagram, Tumblr, Twitter, Facebook y la última adquisición al repertorio de redes sociales usadas en fashion week: Vine.
Todas estas imágenes y video no compiten con lo que una de alta calidad de un sitio como Style.com o Vogue puede proveerte sobre el diseño, sin embargo hoy en día todo se relaciona con la experiencia personal y cómo se documenta segundo a segundo con el propósito de mostrarlo antes que nadie y decir “yo estoy aquí”.
Amy Odell (antes editora de The Cut) tiene una columna en Buzzfeed, un sitio más conocido por sus compilaciones de gifs que por su crítica de moda, y recientemente escribió sobre el show de Moncler (marca de indumentaria para esquiar francesa) y el cómo estaba orquestado de tal manera que era difícil de olvidar a pesar de la decena de desfiles que se llevan a cabo diariamente: 370 modelos acomodados en círculo, en cinco distintas filas y con espejos cubriendo las paredes y techo estaban estáticos en un cuarto iluminado por luces de colores que daban vuelta.
Moncler, otoño 2013.
“Las marcas que entusiasman más a la gente estos días en fashion week son aquellas que reconocen que el evento se trata mucho más de una oportunidad de marketing que un show comercial para la industria”, mencionó Odell.
Y es que si los asistentes (bloggers, editores y fotógrafos) van a documentarlo de todas maneras, ¿por qué no enriquecer esta experiencia?.
El show de Chloe Sevigny para Opening Ceremony, que se realizó en la iglesia de St. Mark en East Village, tomó esta oportunidad y sacó provecho de ella al presentar otoño 2013. Con el aire de protesta que se vivía en el época de los 60’s como tema, Chloe modeló, tuvo bandas en vivo (I.U.D., Lissy Trullie, Kim Gordon, Light Asylum y Bleached) e hizo que sus modelos (la mayoría amigas de ella) portaran estandartes que leían: “Es momento de tener sexo”.



La presentación de Chloe Sevigny para Opening Ceremony, otoño 2013.
“Muchas de mis amigas y yo vivimos períodos de tiempo en que quisimos vestirnos como un personaje de Godard en los sesenta y creo que todas las chicas pasan por lo mismo”, dijo Chloe para The Cut. Vestidos cortos, plataformas, pantalones a la cintura y acampanados junto con los símbolos de la época hicieron una colección que combinaba la temática de protesta del pasado con las actuales. “Con lo que está pasando con Pussy Riot y el movimiento de Occupy pensé en traer la política a la moda, me pareció que hacía mucho sentido”, explicó.
Esta colección fue presentada para la prensa con un lookbook bastante cuidado y editado que hubiera hecho que cayera como una más de no ser por la presentación en vivo.
Lookbook Chloe Sevigny de otoño 2013.
Alexander Wang sabe que está siendo visto de cerca desde que se anunció su puesto como director creativo en Balenciaga. Para otoño hizo uso de su mejor cualidad como diseñador: su comprensión de las telas y cómo éstas pueden realzar una silueta. Lana, pieles y cuero fueron las principales protagonistas aplicadas en atuendos con un corte de cintura baja o drop waist que bien podría ser inspiración directa de los archivos de la casa de Balenciaga de los años cincuenta.
Alexander Wang, otoño 2013.
“Tomé estos maravillosos atuendos de noche de la década de los 20s, 30s y 50s y los convertí en sportswear, se sintió bien retarnos a nosotros mismos con algo nuevo”, dijo Wang para Vogue. Es bastante irónico referirse como “nuevo” a las conocidas siluetas del pasado, sin embargo Wang debe de poder mezclar su estética de siempre con la tradición de la casa Balenciaga y de ahí poder llevar a un rumbo nuevo la marca.
Entre pantalones plisados, exagerados gorros tejidos y espaciosos suéteres, Scott Sternberg de Band of Outsiders pudo añadir motivos de videojuegos de Atari para otoño 2013 y darle diversidad al estilo tradicional de toda su colección. Shirtdresses bastante usables, monos y trajes sacados del corte masculino (como es costumbre de Sternberg) adornados con piel o sin ella, estos looks crean una colección que no olvida la modernidad urbana en lo clásico.
Band Of Outsiders, otoño 2013.
El recurso de las capas en otoño no es una novedad, sin embargo Jeremy Laing tiene la precisión en cuanto a color y tamaño para hacerse notar entre este mar de piel y telas pesadas que ha sido NYFW. Pantalones dorados con planas camisas color hueso, conjuntos en una sola tela fragmentada en gris, casi como salida de una captura de pantalla muy de cerca. La forma identificable serían las cruces, por lo demás todo se vuelve orgánico y libre de combinarse.
Jeremy Laing, otoño 2013.
Altuzarra de otoño 2013 podría pecar de parecerse a la colección de Wang (hasta se presentaron al mismo tiempo) por usar cuero y piel en negro si no fuera porque Joseph Altuzarra buscaba una silueta propia, a diferencia de una del pasado: unas piernas bastante delgadas (delineadas por botas de piel que parecían cosidas a la modelo), caderas pronunciadas y hombros aún más resaltados. Sus grandes aciertos fueron el calzado y las chamarras de manga ¾ con zippers que se dividían en cuatro caminos.
Altuzarra, otoño 2013.
Lacoste y Tommy Hilfiger viven un buen momento para marcas que se daban por hechas desde hace tiempo. Felipe Oliveira Baptista por su parte toma el camino futurista y simplifica la marca en siluetas redondas sin alejarse un centímetro de la ropa deportiva. Hilfiger va al lado opuesto y entra de lleno en el tema de escuela con unas buenas actualizaciones.
Lacoste, otoño 2013.
Proenza Schouler ha sido (hasta ahora o hasta que Marc Jacobs se presente) la presencia más fuerte en Nueva York con su propia individualidad para otoño. Una amalgama de minimalismo combinado con funcionalidad y texturas que armoniosamente se mueven en pequeñas capas de blanco y negro. Confiando plenamente en el contraste (tanto de color como de corte), Jack McCollough y Lazaro Hernandez presentan una de sus mejores colecciones gracias a que no muestran un tema tan evidente como en ocasiones pasadas (un tema de safari o pliegues japoneses) y se concentran en estampados que se ven tan nuevos como modernos.
La experiencia personal de quien ve el desfile lo es todo en la inmediatez que es la semana de la moda, ya después se descompondra en críticas y editoriales, el momento en que se ve por primera vez, ese shock de la impresión, es la oportunidad de la marca de crear una huella más duradera. Ahora que si de verdad se busca quedarse en la memoria, la innovación y presentar lo que nadie vale más que cualquier show.