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Crítica.
¿Cómo fue el primer año de DC Comics en Editorial Televisa?
Los hechos
El martes 24 de julio fue anunciada, en una conferencia de prensa –aunque la información se sabía desde principios de ese mes, y las ediciones comenzaron a aparecer desde el 10 de julio— la adquisición de los derechos de publicación y distribución de DC Comics en México por parte de Editorial Televisa, que posee los derechos de Marvel Comics desde 2005. Durante los siete años desde el regreso de Marvel a México, cosas buenas y cosas malas han sucedido: la marcha de Giobany Arévalo, al frente del proyecto desde el inicio –y ahora, al frente de ambos proyectos, como director editorial de la división de cómics de Televisa—, no ha sido perfecta, pero tampoco deplorable.
DC arrancó con varios títulos de los New 52 de Marvel: Batman de Scott Snyder y Greg Capullo; The Dark Knight, de Finch y Jenkins; Flash, de Manapul y Buccellato; Wonder Woman, de Azzarello y Akins; Justice League, de Johns y Lee; Aquaman, de Johns y Reis; Green Lantern, de Johns y Manke; Superman, de Pérez y Scott, y Action Comics, de Morrison y Kubert. Los títulos de Batman y Superman fueron agrupados en un solo tomo mensual que contiene dos series; el resto de los títulos, en un tomo mensual con una serie cada uno. Al mismo tiempo, el 16 de julio, fue publicado simultáneamente en Estados Unidos y México Batman: Earth One, de Geoff Johns y Gary Frank, en Definitive Edition.
Desde el inicio, y justo como con Marvel Comics, Televisa puso sobre la mesa precios competitivos: un término difícil de redondear, dado que en materia de cómics, y al menos hasta diciembre de 2012, no hubo competencia real para la editorial. El comparativo, en este caso, se hacía con los precios de Editorial Vid, elevadísimos hacia el final de su etapa como distribuidora de Marvel y DC. Frente a ellos, Televisa ha mantenido sus costos e, incluso, disminuyó el precio de portada de Superman, que comenzó con 35 pesos durante el primer mes y se mantuvo en 29 pesos durante otros cuatro, hasta diciembre, en el que los títulos dobles fueron regularizados a 32 pesos. El resto de los cómics, con precios de portada de 21 pesos, hasta diciembre, que se subieron a 23, se mantuvieron accesibles al público.
Durante los primeros meses, todo fue miel sobre hojuelas: la relación entre editorial y fans parecía sana –existían las siempre necias quejas que exigían publicar a Watchmen y otros clásicos; exigencias quizá desproporcionadas para una editorial que iba tanteando el terreno y que apenas está cumpliendo seis meses en el mercado. No obstante, los errores de impresión de la división de Marvel –hojas incompletas, cómics sin páginas o con páginas repetidas, fechas de distribución imprecisas y errores de traducción— y algunas fallas menores de la misma índole en DC, impidieron la apreciación objetiva de la problemática: el fan mexicano no distinguió y acusó en redes sociales y foros a DC de los mismos defectos de las ediciones marvelitas.
En sentido estricto, las publicaciones de DC Comics han sido más cuidadas que las de Marvel; esto quizá a la gestión de Mauricio Matamoros Durán al frente de la división de DC. Mauricio, conocido comentarista y connoisseur de cómics de larga trayectoria (ha publicado incluso un estudio sobre Alan Moore que goza de cierto status de culto en México), ha sabido mantener el cuidado en la mayoría de las ediciones nacionales; cierto es que han existido errores de traducción y de impresión pero, en términos generales, el trabajo de Editorial Televisa con DC ha sido más que solvente. Los anuncios para 2013, realizados desde la cuenta de Twitter de Giobany Arévalo, auguran buenas cosas: ediciones de Gates of Gotham, La Noche de los Búhos –que incluirá un Definitive Edition con los bati-títulos incluidos en esa serie, Batgirl #9, Batman and Robin #9, Batwing #8 y 9, Red Hood and The Outlaws #9, Birds of Prey #9, Nightwing #9, Detective Comics #9, Batman Annual #1 & Catwoman #9— y, la cereza del pastel, Watchmen y Before Watchmen. Buenas noticias para una editorial que podría consolidarse apenas a un año de haberse lanzado.
La defensa argumenta:
• En general, las Definitive Edition han funcionado. Pese a que no son las mejores historias –Batman: Earth One y Flashpoint no son títulos brillantes, pero tampoco son despreciables—, las ediciones han sido de calidad y consecuentes con la parte del Universo DC que Televisa está interesada en publicar en México.
• Los títulos de Batman de Snyder, Superman de Morrison, Wonder Woman de Azzarello y Flash de Manapul son compras seguras.
• La puntualidad, al menos en Distrito Federal, ha sido segura.
• Los precios, desde los números sueltos hasta las Absolute Edition, son razonables. El cómic más caro de DC ha sido Brightest Day: 300 pesos por más de 600 páginas. Impensable el precio que pudiera haberle asignado Editorial Vid a una edición así.
• Las portadas variantes de los primeros números de Batman y Superman fueron una gran idea: es una pena que no se hayan repetido aún.
Lo parte acusadora clama:
• Las Absolute Edition, otra de las cartas fuertes para el público coleccionista, tuvieron problemas de traducción e impresión –Blackest Night— o incluso de irrelevancia –las consecuencias de Brightest Day fueron borradas de la continuidad. Se entiende que Blackest Night es una publicación ‘pendiente’ que anunció Vid y que está siendo retomada, pero aún así parece un poco forzado.
• La distribución en los estados de la república ha sido irregular. Este es un viejo problema que no sólo afecta a los cómics, sino a toda la industria editorial mexicana, producto del centralismo político y cultural mexicano de siempre; no es del todo atribuible a Editorial Televisa, pero tampoco ha habido una preocupación particular por el problema.
• El problema de los cómics maltratados suele molestar a fans de piel especialmente delicada y, generalmente, no es culpa de la editorial, pero de igual forma que la distribución, no parece preocupar mucho a Televisa.
• Una parte del problema es la poca educación del aficionado mexicano al cómic: pese a que la reventa de cómics a precios elevados ha demostrado traer más problemas que soluciones, basta una ojeada a MercadoLibre o a algunas tiendas en el DF para comprobar que los precios que alcanzan los números 1 de Editorial Televisa son ridículamente altos.
• El manejo de redes sociales de Editorial Televisa en general es terrible, tomando en cuenta que es el único punto de contacto que existe entre la editorial y los clientes. Nada es contestado; nada es tomado en cuenta. Un problema que podría resolverse fácilmente pero al que no se le ha prestado mayor atención.
El veredicto del jurado:
DC México tiene más virtudes que problemas. La solución a sus problemas radica en dos puntos: conseguir una mejor imprenta, un buen community manager y contratar a un mejor equipo de traductores. Ninguno de los dos parece algo grave y, por el contrario, suena muy razonable implementar estas mejoras. La llegada de Watchmen y Before Watchmen podría plantear un mayor reto en cuestión de traducción, dado el elevado uso del inglés de la obra de Moore y Gibbons y de sus precuelas en manos de grandes autores, pero nada que no sea solventable. Hasta donde se sabe, la respuesta del mercado ha sido favorable –Televisa también ha jugado conservadoramente con tirajes no mayores a los 100 mil números entre toda su colección—, así que un ligero aumento en el tiraje y una mejora en las traducciones e impresiones no suenan a misión imposible.