Las fotos de Cuevas

A lo largo del tiempo, he realizado numerosas entrevistas con el dibujante, escultor y pintor mexicano José Luis Cuevas.

En alguna de esas ocasiones, en su casa, Cuevas tuvo a bien mostrarme un mueble en el que atesora fotos y más fotos, específicamente autorretratos.

Cuevas me contaba que, desde hacía muchos años, se tomaba o se hacía tomar una foto cada día, puntualmente al amanecer, un retrato sencillo, mirando a la lente. Agregaba el artista que el objetivo de esas fotos era el de registrar los estragos, los efectos del paso del tiempo sobre su rostro. Interesante experimento.

Intuyo que en ese mueble, plagado de fotos y negativos, nos aguarda un tesoro majestuoso, una documentación extraordinaria en torno a uno de los artistas más contundentes y virtuosos de la plástica mexicana.

Deseo fervientemente que esas fotos adquieran un buen destino y nos ayuden, como la obra y los escritos de Cuevas, a comprender las dimensiones y formas extraordinarias de su imaginación, portentosa y febril.


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