Vuelta en U
Víctor Hugo Michel
Cuando César Nava llegó a la presidencia nacional del PAN en 2009, una de sus primeras iniciativas fue la de lanzar una campaña de afiliación masiva para integrar a miles de mexicanos a las filas de Acción Nacional. Los requisitos para ingresar al blanquiazul, históricamente un club elitista dominado por unas cuantas familias, se redujeron sustancialmente. Podría decirse que el letrero en la entrada de la sede panista, en avenida Coyoacán, fue cambiado de uno que decía: “solo miembros” a “entrada libre”.
Como resultado, de la noche a la mañana decenas de miles de personas obtuvieron la credencial que les acreditaba como militantes de un partido que, hasta entonces, había sido más bien exquisito en su composición. La campaña, llevada a cabo por estas fechas hace tres años, reportaba diariamente cifras provenientes de todas las esquinas del país que lo confirmaban: las puertas estaban abiertas.
Día tras día, los comités directivos estatales del partido parecían estar enfrascados en una competencia para ver quién llevaba más personas a las mesas de registro: en solo un mes, Michoacán reportó 8 mil nuevos afiliados, Veracruz 39 mil y Guanajuato 40 mil. Por supuesto, nadie nunca se encargó de verificar que esas personas estuvieran realmente interesadas en absorber la doctrina panista.
Para convencer al mayor número posible de personas de dar el salto y asumirse como panistas vinieron las afiliaciones de estrellas de tercer nivel como Alfredo Adame, Jorge Lavat o Iridia Salazar. Es una lista en la que no puede faltar Patylú, la ex cantante de Jeans y en la que Carlos Hermosillo, ex jugador de fútbol, tuvo también un papel destacado.
El nivel de la campaña quedó confirmado a finales de noviembre de 2009, cuando en uno de sus actos de promoción, Nava presentó como nueva imagen del proyecto a Mariana Ochoa, cantante de OV7 y quien por ese entonces era famosa por haber aparecido desnuda en una revista para caballeros. Al final, más de 400 mil personas ingresaron al partido. Era la ampliación más grande en la historia del PAN, que dejaba de tener un control férreo sobre sus integrantes.
Tres años después de la campaña, el PAN ha comenzado un largo proceso de depuración y reafiliación. Probablemente más de la mitad de la militancia que llegó en los años previos quedará fuera.
En pocas palabras, la herencia de Nava será borrada de los anales panistas. Pero al menos el ex presidente panista no se quedó con las manos vacías.
Eventualmente, logró casarse con Patylú.
REVISA EL SITIO DE LA CAMPAÑA DE AFILIACIÓN PANISTA
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