Utopía de Jaime Franco

Utopía de Jaime Franco
Anitzel Díaz

Jaime Franco (Cali, 1963) es un artista visual colombiano que se ha destacado por construir un mundo de arquitecturas intelectuales que sólo existen en sus lienzos o paredes. El artista acepta que el color es un reto difícil y lo asume de esa manera. Así sus lienzos conocen todos los tonos del ocre, con acentos rojos o amarillos. Después de incursionar en la ingeniería civil, decidió viajar y convertirse en artista: pintor. Paris; el Ecole Superior des Beux Arts, sus, sus cines, museos y teatros, fue donde comenzó. Usó el dibujo para aprender y conocer y en 1991, alcanzó éxito internacional exponiendo en las Galerías Yoshii de Nueva York, Tokio y París.

Construyes tus piezas como edificios, por capas ¿Las piensas igual? ¿Haces planos?

Empiezo a construir como una maqueta virtual dentro del computador con programas de arquitecto y ese es el origen de los últimos trabajos que vengo haciendo. A veces de toda esa cantidad de información no queda sino un poquito, pero toda la información es como la parte de abajo del iceberg y lo que sobresale tiene sentido en la medida que lo de atrás está estructurado; consolidado.

Cada capa es palpable, tiene un sentido propio que le da coherencia al resultado final...

Lo que hago permanentemente en mi trabajo de estudio con los óleos, pinceles y espátulas sobre el lienzo es un trabajo que tiene una connotación arqueológica. En la medida que uno va escarbando y dejando que subsistan aquellas capas que están verdaderamente sólidas; pero igual después cubro y vuelvo a hacer dibujos. Entonces es un trabajo de superposición: de borrar, de volver a dibujar encima, de cubrir de nuevo. Así en un principio para un observador desapercibido no se ve sino lo que hay encima. Detrás muestran muchas intenciones, muchas apuestas, muchos riesgos que finalmente son los que le dan la densidad y el valor a esa pintura.

La huella más palpable del hombre sobre la tierra es la arquitectura incluso desde el espacio lo que se ve es la Muralla China ¿El hacerlo efímero es una metáfora?

Son temas que hacen alusiones a arquitecturas que nunca se han podido construir o que hacen parte más de una arquitectura intelectual en la medida en que la torre de babel, el infierno de dante no existen… hay una torre de Tatlin que es un tema en el que he trabajado permanentemente. En esa medida trabajar con barro permite hacer énfasis en que toda esa arquitectura tenga ese carácter perdurable y eterno que también va a desvanecerse y a desaparecer.

En la construcción de tu estilo haz encontrado el camino en la pintura de planos de color, trazos lineales y una paleta tierra ocre desaturada con acentos…

En este momento estoy muy interesado en cuadros grises, monocromáticos. Muchos de los que van a estar expuestos en Utopía tienen muy pocas variaciones; tonalidades muy cercanas. Evidentemente el color está ahí pero no es algo que ponga en primer plano.

Algunas composiciones tuyas me recuerdan a los dibujos de Escher y su obsesión con las matemáticas ¿Compartes la obsesión?

Tuve una formación de ingeniero…Mas que aficionado ha sido una forma mía de ver el mundo. Las matemáticas, la música, cierto tipo de pintura particularmente la pintura abstracta hacen hincapié en la forma de pensar en la que se abstrae. En un mundo mental. A pesar de que lo que van a ver en mis cuadros parece ser una cantidad de accidentes provocados por un caos o por un desorden, tienen en su origen algo muy preciso y es la matemática que se manifiesta en la precisión con que se hace un puente, se sube un andamio y esa precisión esta siempre en el origen de mi trabajo.

Dentro del orden del trazo arquitectónico hay una explosión de fondo. Te veo cierta afiliación con el expresionismo abstracto, sobretodo en los fondos…

Mi vocación de artista surge por mi admiración por todo lo es que es conocido como la escuela de Nueva York. Los pintores como De Kooning, Rothko, Motherwell o el mismo Pollock. Que aparentemente es muy accidental pero no es tan accidental; te das cuenta que la forma de dejar caer la pintura en una tela, tiene una estructura por eso nadie más puede hacer Pollocks mas que Jackson Pollock.

La experiencia del barro es táctil, es lúdica ¿Es un juego? ¿Te hace sentir más cerca de la tierra?
El barro me gusta me recuerda cuando niño. Tiene que ver con elementos muy propios de la naturaleza es como un juego, como estar en contacto con la tierra. Pareciera ser como algo banal pero es algo noble y perdurable.

¿Cómo es tu proceso? ¿Es tan intenso como en esta semana? ¿O más meditativo?

Esta semana ha sido el proceso muy físico, actividad fuerte como cuando un escalador se prepara para subir a la montaña. En Bogotá hago ejercicio en las mañanas y voy a mi estudio donde no paro de moverme. Mi trabajo siempre es intenso, si no me aburro.

De esta experiencia, de esta pared ¿Qué nos cuentas?

Es un resultado que no es lo que yo tenía planeado; que ha puesto a prueba mi capacidad de tomar decisiones en cada momento, que me ha hecho reflexionar. Como un explorador que no sabe a qué punto va a llegar. Yo venía a repetir algo que ya había hecho en Colombia y acá me toco inventarme algo a partir de lo que conocía anteriormente y sacarle provecho al color de las paredes, las texturas del barro y los diferentes materiales; corriendo riesgos y finalmente terminando una obra que no hubiera hecho si no hubiera sido acá. Porque necesitaba que una pared se comportara con ese nivel de accidentalidad para que ese resultado se produjera.

@anitzel