¿El monstruo de dónde?
Dice Arturo González, director del Museo del Desierto, que cuando se estaba organizando el Fórum de las Culturas los científicos propusieron a Nuevo León que se exhibieran los restos del pliosaurio conocido como el Monstruo de Aramberri.
“Les dijimos que la página (web) del Monstruo tenía más visitas que la del mismo Fórum; era impresionante, pero como ya estábamos tarde, se ocupaban tres millones de pesos, ya no se hizo nada”, declaró el paleontólogo a Gustavo Mendoza.
Después de leer esto, recordando los gastos que representó para Nuevo León el dichoso Fórum, me explico la novedad de que el Gobierno del Estado pretende recortarle 35 por ciento al presupuesto de cultura. Entiendo que son tiempos de austeridad, pero cerrar las puertas a toda una faceta de la vida comunitaria, estrangular a la cultura en nombre de la incapacidad administrativa, es restringir todavía más los horizontes de una población a la que las palizas constantes tienen cada día más acotada.
Las autoridades son capaces de perdonar a funcionarios o ex funcionarios que se robaron (por acción o por omisión) cientos de millones de pesos, pero son incapaces de ver que el fósil más importante de Nuevo León, una pieza de importancia mundial, podría convertirse en un foco de atracción único para el estado, incluso más allá del apatosaurio Einstein que se trajo a la ciudad la familia de Mauricio Fernández.
Parte de la culpa la tienen los científicos mismos, creo, porque no han sido capaces de vender en el mejor de los sentidos la relevancia de este fósil. Me duele advertir que en nuestro especial de Milenio.com sobre el Monstruo de Aramberri el video lo hayan producido fuera de Nuevo León para una exposición en Guanajuato. Y me duele que en Silao tengan ya desde el año pasado exhibida la réplica de este reptil que la mayoría de Nuevo León no conoce. Y que lo vayan a exhibir en San Luis Potosí, pero que aquí ni siquiera lo hayan pedido.
No cabe duda de que la ignorancia genera ignorancia, pero dejarnos arrastrar por ese remolino descendente es un suicidio cultural y social. Chin.