Una encuesta inflada, "revisited"
El lunes pasado escribí que dos días después, el miércoles, se presentaría una encuesta bajo el título “Agenda Ciudadana de Ciencia, Tecnología e Innovación” y titulé mi artículo “Una encuesta inflada” (http://blogs.milenio.com/node/4330). A quien le interese, ahí hay un comentario de mi colega y amigo Martín Bonfil, así como una contrarréplica mía.
Como a estas alturas ya se hizo la presentación, quiero comentar mi columna anterior, para que no tiremos al bebé junto con el agua sucia de la bañera.
Pensé al principio que el sitio donde se vota, www.agendaciudadana.mx, tenía fines mayores, como en efecto elaborar una agenda ciudadana sobre los temas de ciencia, tecnología e innovación. Pero resulta que en su página explicativa dicen que en efecto el sitio es para la simple consulta.
Aclaro que en efecto el proyecto es más que una encuestita de una sola pregunta para elegir una de diez opciones: es una encuestita de una sola pregunta para elegir tres de diez opciones. En fin. Yo sigo pensando que hicieron válido el viejo dicho latino que mi ilustre tocayo Quinto Horacio Flaco escribió en su Ars Poetica: “Parturient montes, nascetur ridiculus mus”.
Dicho lo anterior, tomo otra frase de las epístolas de Horacio: “Semel emissum volat irrevocable verbum”, o sea, que no hay modo de recuperar una palabra cuando ya se ha dicho. O sea que no puedo deshacer lo dicho. Ni quiero. Pero sí quiero ser más preciso porque el asunto lo amerita.
Es absolutamente fundamental que el pueblo mexicano sepa, y sepa bien, que la ciencia y la tecnología son herramientas clave para sacarnos del atraso y la pobreza. Pero no son herramientas que uno pueda simplemente comprar: es preciso adoptarlas, y esto significa cambiar de anteojos o de perspectiva: tenemos que abrazar a la ciencia y la tecnología como modos de pensar, y actuar en consecuencia.
Si no lo hacemos, si vemos a la ciencia y la tecnología como algo que se hace en Japón o Estados Unidos o Irlanda o donde sea, menos en México, estamos fritos. Condenados a la pobreza mental, patrimonial y hasta alimentaria.
Y por eso también es fundamental que esta relevancia se la comuniquemos a la gente con seriedad, con humor, con amenidad o como sea, pero de manera competente. Y si una famosa edecán echó por la borda un debate presidencial, las eminencias del miércoles no se quisieron quedar atrás y metieron al ajo una especie de performance que quizás tenga valor artístico, pero que desvió la atención de lo relevante.
Lo dicho: hay mucho que hacer en materia de comunicación. Pero sí vale la pena votar. En el momento en que escribo esto hay cuatro mil votos cerrados en el sitio. Invito a quienes me leen a visitar www.agendaciudadana.mx para elegir sus tres temas, so pena de hacer cierta otra frase con la que cierro esta columna: “Creo que, como la vida es acción y pasión, se requiere de un hombre que comparta la pasión y acción de su época, so pena de que se le juzgue por no haber vivido” (Oliver Wendell Holmes).