Pobres adultos metidos en los scouts, dedicados permanentemente a forjar a la juventud.
Sin poder echar desmadre en ningún momento: su misión se los impide.
Obligados, en todo momento y circunstancia, a ser ejemplo andante de los valores del escultismo (aquí adóptese un gesto trascendente, como si tuvieran cólico menstrual, con la mirada fija en el horizonte).
Toda sonrisa debe ser con aire paternal. O maternal, ahora que, por fin, empiezan a entender la vaina esa de igualdad de género.
¿Qué hiciste hoy para cambiar al mundo? Agréguese un dedo flamígero, señalando a cuestionado, con sonrisa condescendiente incluida.
Dejad este mundo en mejores condiciones de cómo lo encontraste, muchacho. (¿Conocen otra frase más manoseada?)
Si prenden un cigarro, háganlo a escondidas, como si lo que fumaran no fuera tabaco (al menos rólenla).
Y por cada cerveza que se tomen, deberán transcribir a mano un capítulo de la “Roca vinos”, de Roverismo hacia el éxito en un pizarrón, como Bart Simpson.
Pobrecitos de los adultos metidos en los scouts, con su permanente misión a cuestas de forjadores de la juventud (no olviden el gesto de cólico menstrual).
Llamadas de silbato
REMEMBRANZA DE UN PARTICPANTE DEL EEAS: El tema de la semana anterior lo retomé en un intercambio de correos electrónicos como mi estimadísimo David Chacón, hoy connotado dentista de la ciudad de Morelia, quien accedió a compartir su experiencia durante la segunda mitad de los ochenta: “Me acuerdo que en aquel entonces se realizaban primero en la provincia para ‘seleccionar’ los mejores trabajos a representarnos en [el evento] nacional. También recuerdo que una ocasión se declaro desierto el concurso de oratoria y yo, con el valor que otorga el exceso de ignorancia, solicité a mis superiores poder representar a la provincia, solicitud que me concedieron; y después, el desastre, ya que cuando vi algunos ya diestros en la materia presentarse, enmudecí llegado mi momento de estar al frente. La espina me la saqué 30 años después, tomando unas clases de oratoria”… OPTIMIZAR EL EVENTO: Fue para el EEAS de hace diez años, el último donde logré colarme al equipo de organización, como responsable de los concursos de Expresión Literaria. Aprovechamos que los escritos participantes eran enviarse con antelación a la Oficina Nacional (hoy llamada Casa Scout) para no sólo tener designados a los ganadores para la inauguración del evento, cuya sede fue todavía Meztitla sino, también, tenerlos impresos en un librito de 48 páginas, titulado Al pie del Tepozteco. Lo mejor de expresión literaria 2002, que se incluyó en el kit que se les entregó a quienes se registraron al evento: 3,200 ejemplares, señala el colofón, con una sobria portada en color gris claro. Muestra mínima de cómo puede optimizarse el evento. (22/oct/12)