la agonía se prolongó por varios meses --todo 2013, pues-- y, finalmente, mientras tomábamos un café en una terraza xalapeña, saldaña y yo decidimos terminar con la vida de este blog de una buena vez. nos vamos de milenio, pero seguramente volveremos, zombificados. pablo les manda saludos desde el más allá.
fueron increíbles, muchachos.









