Estoy seguro que el editor que trabajó el manuscrito de Luis E. González O’Donell en Ediciones B, es o fue scout. No sólo por encargar una portada donde se aprecia la influencia de los libros publicados por César Macazaga, en su editorial Innovación, sino por tener el acierto de cambiarle el insípido título propuesto por el autor —Después de la inocencia— por la frase que, en automático, captura la atención de cualquiera que sea scout: Siempre listos.
No siempre dormimos en tiendas de campaña
La semana pasada lamenté como nuca la imposibilidad —transitoria, espero todavía— de que los lectores de este espacio suban sus respectivos comentarios. Y es que el tema daba para un intercambio de experiencias y opiniones por demás fructífero. Pienso en la conminación hecha en Meztitla por Lorena Gudiño, jefa scout nacional, a los asistentes de la Cumbre Scout Nacional de no pernoctar en un lugar ajeno a una tienda de campaña.
Cumbre Scout, viñetas
Para Esther Ijima, por el gustazo de saberla lectora asidua
Uno
Amarres firmes
Rescato del libro homónimo al nombre de este blog la anécdota de cómo estuve a punto de dejarle su cabeza empotrada al tronco a Toño, mi guía de patrulla:
La guerra del fuego
Va de memoria:
Que las llamas se levanten hasta el cielo
y con ella el corazón de los mortales.
Que el crepitar de sus candentes llamas
llenen al mundo de amor, luz y alegría.
Porque el Señor bendice esta fogata.
So riesgo de parecer cursi, reconozco que me emocionaba decir la oración de la fogata al unísono con el resto de los presentes, puestos de pie para extender el brazo derecho alrededor de la leña que comenzaba a chisporrotear como preámbulo de una noche plagada de cánticos, que mucho debían tener de atávicos.
El primer campamento en Meztitla
Publicamos un segundo y último fragmento del libro de Ignacio González Siller —a publicarse próximamente con el título El grupo 8. Su historia y tradiciones (1932-2012)—, donde narra su participación en lo que se considera como el primer campamento realizado en el campo escuela scout Meztitla, a mediados de los años cincuenta del siglo pasado.
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La estatua del Bosque del Pedregal
Ignacio González Siller pertenece al grupo 8 de la provincia Benito Juárez, al que ingresó hace más de medio siglo, como tropero; en febrero próximo, su grupo celebrará los 80 años de su fundación, motivo por el cual Nacho —amigo y entusiasta partícipe de este blog—, se dio a la tarea de recabar la historia de su grupo, de la cual publicamos un emotivo apartado, ajustado para su publicación en este espacio.
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Miss Ettah
Tal vez no eran las mejores mentes de mi generación,/ pero lo parecían [...]. Ahora, algunos años después, sólo sobreviven/ los necios, los que no tenían nada que hacer,/ los indecisos, nosotros los que, pese a todo,/ aún guardamos un poco de esperanza.
ARTURO TREJO VILLAFUERTE
Luego de una tanda de baile y en lo que empezaban a servir la cena en las mesas, por el sonido del salón se anunció el acontecimiento principal de la noche:
—Damas y caballeros: en unos momentos vamos a dar inicio al concurso para elegir a la Miss Ettah. Las participantes registradas pasen a la pista.
Sobre «Cuentos de una noche de campamento», apuntes inéditos
Los 20 años de su publicación, me llevaron a revisar el archivero donde guardo una abultada carpeta con papeles sobre mi primer libro, mi acta de nacimiento como escritor: cartas, reseñas publicadas, volantes para anunciar sus presentaciones, copias de las actas de la demanda civil entablada contra la Asociación por su censura. Aparecen, para mi sorpresa, una veintena de cuartillas mecanografiadas con la Smith Corona que hoy adorna la sala de mi departamento, con la que redacté algo que pocas veces he vuelto a hacer en mi vida: una bitácora.
Lugares de excursión
La cita era en el local de grupo, invariablemente; luego de rezar la oración scout y dar los gritos de patrulla —treinta años después, caigo en cuenta que debieron odiarnos los vecinos toda vez que esto era los domingos, a las ocho de la mañana—, nos encaminábamos en fila india hasta la calzada de Tlalpan donde tomábamos un camión de carrocería blanca con franjas verdes, de un modelo que reencontré hace tres años en Guatemala, donde conectan la ciudad de Antigua con la capital de nuestros vecinos al sur del Suchiate.

